miércoles, 29 de noviembre de 2006

Oiga Doctor: ¿Me estoy haciendo viejo?: Diagnóstico

Si ayer os comentaba los síntomas que tengo últimamente en mi afición a los comics, hoy expongo las que creo que son las razones por las que mi afición está mutando ¿a algo mejor? ¿peor? ¿diferente? El tiempo lo dirá.


La caracterización de los personajes es pobre. Creo que en general se está perdiendo la caracterización de los personajes. Ahora solo hace falta que sean ‘molones’ y que respondan de forma simple y directa a lo que ocurre a su alrededor (no vaya a ser que los lectores no nos enteremos con caracterizaciones elaboradas). Además el baile de autores en los títulos acentúa que cada uno se centre en un solo aspecto del personaje (el que mejor convenga para la historia que va a contar).

En cada número no ocurre nada (o casi nada). Y en esto si que la diferencia de los comics de hace años a los de ahora es inmensa. Todavía me acuerdo de números como los de La Saga de Fénix Oscura (que comenté el otro día) en los que, a pesar de no llegar a las 22 páginas actuales, ocurrían infinidad de cosas. Hoy con la técnica Bendis (estira el argumento todo lo que puedas) como no ocurre nada, al mes siguiente ni me acuerdo de lo que ha pasado. También por eso me gusta más el formato tomo que el grapa.

Ahora todo son sagas y arcos argumentales. Y no es que antes no lo eran, sino que ahora ya sabes de antemano que la saga en cuestión dura tantos números, con lo que a la hora de leer el comics sabes que, por ejemplo, en ese número no se va a solucionar nada, etc. Y ahora es raro que una trama pase de un arco argumental a otro (lo que se ha llamado siempre subtramas).Además me saca de quicio que un autor diga que va a guionizar una serie en arcos argumentales de tantos números, pero ¿es que todas las historias tienen que durar los mismos números? Creo que cada historia debe ser contada sin tener que meterla con calzador en una cantidad de números determinada. La culpa la tiene el que las historias estén dirigidas al futuro TPB que van a sacar. Para que os hagáis una idea sobre este tema, siempre he disfrutado con cómo guionizaba Chris Claremont a La Patrulla-X (con tramas y subtramas que se cerraban muchos números más tarde)

Los personajes están al servicio de la historia. Y no como debería ser, la historia al servicio de los personajes. Actualmente es el argumento el que marca como tienen que comportarse los personajes. Si a esto le sumamos que muchas veces el autor no conoce casi nada al personaje, nos encontramos con que los personajes se comportan de forma extraña. Yo prefiero que sean los personajes los que marquen como transcurre la historia. Pero para ello hace falta que los autores conozcan al personaje y su historia.

Los autores de una colección cambian cada poco tiempo. Este baile de autores, que el señor Quesada pregona y con el que está encantado (por lo visto hay que relanzar todas las colecciones con nuevos autores cada pocos meses), hace que una colección cambie cada poco tiempo. Yo soy de los que me gusta engancharme a una colección (por los personajes y los autores) y que nadie me lo cambie en tiempo. Así he disfrutado de comics como La Patrulla-X de Chris Claremont, el Thor de Walter Simonson, el Daredevil de Frank Millar y el de Ann Nocenti y John Romita Jr, el Excalibur de Alan Davis, el Flash de Mark Waid, los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Perez,… Ahora esto ocurre en pocas colecciones: Ultimate Spiderman, Teen Titans, Conan La leyenda, Los Invisibles, Fábulas,… Esto también ha hecho que pierda cierto interés por lo que pasa en EE.UU. Si es que con tanto cambio, no hay quien se entere.


Y alguno se preguntará: ¿y porqué sigo comprando? Pues porque a pesar de haber cambiado la forma de disfrutar los comics, sigo enganchado. Además, cada día selecciono más lo que voy a comprar. Creo que todavía hay comics que se hacen más parecidos a la antigua usanza. Ya veremos como sigue evolucionando el mundo del comic.