miércoles, 10 de enero de 2007

¡¡¡Un poco de dinerito para comics!!!!

Todos sabemos que la vida del aficionado a los comics, es muy dura: hay que pasarse asiduamente por tu librería, debes leer a diario varias páginas web para estar al día, debes buscar tiempo para leerte todo lo que te has comprado,… y en especial, necesitas una gran financiación para mantener tu adicción.


Nunca me hubiera imaginado cuando retomé mi afición por los comics y me convertí en un adicto a ellos, que esta afición iba a ser tan cara. Mi retorno definitivo a los comics fue en La Patrulla-X nº 96 con una portada de lobezno clavado en una cruz en forma de X. En un principio pensé que haría esa colección y nada más, con lo que el gasto mensual era de 165 pts. Gasto que me podía permitir fácilmente. Pero a partir de ahí empezó la escalada de compras. Poco a poco, sin darme cuenta, empecé a comparar más comics. Primero descubrí el Classic X-Men con la etapa de Claremont-Byrne (que fueron los comics con los que descubrí a la Patrulla-X en su etapa de Surco). Después, vi en el kiosco (si, si antes no había librerías, sólo se podía comprar en kioscos) que también aparecían en otro comic. Este era la serie limitada de Inferno. Pues nada, otra colección más al bote.

El suma y sigue fue imparable: en Inferno descubrí que Ciclope y Jean Grey estaban en Factor-X y que había otro grupo llamado Los Nuevos Mutantes. Pues nada, dos colecciones más. Esto hizo subir rápidamente mi presupuesto de comics. Pero apurando el dinero de la paga y optimizando mis gastos en otros menesteres, podía comprar todos.

A esto hay que añadir que empecé a buscar números anteriores y que todo lo que sonara a mutantes me lo compraba. Aquí ya se desbocó mi gasto en comics. Quitaba cualquier gasto (o casi cualquiera, que salir seguía saliendo con los amigos) para seguir las colecciones. Calculo que me gastaba en comics el 60% del dinero que disponía (no era mucho pero lo que me quedaba era aún menos)

Y como todo aficionado, empecé a descubrir a autores, con lo que me lancé a más colecciones: Superman, Flash, Alpha Flight, Los 4 Fantasticos, Predicador, los comics de Image,… Para poder costearme todo esto siendo universitario, empecé a dar clases particulares a alumnos de colegios e institutos. Conseguí sanear mi economía y mantener mi coleccionismo. Porque en esa época, lo mío era el coleccionismo (así me compre bastantes comics malos, pero malos, malos).


Así fueron mis primeros años como aficionado a los comics. Intentando sacar dinero hasta de debajo de las piedras para poder mantener mi vicio. Mañana seguiré con mis últimos años.