lunes, 8 de enero de 2007

Como en el camarote de los hermanos Marx (Parte I)

Después de unos cuantos días con el blog un poco parado debido a festividades y vacaciones varias, retomo el blog con una nueva entrada. Tal y como reza el título, así es como veo mis baldas con los comics. Todavía me acuerdo cuando comencé a coleccionar de forma compulsiva comics. Al principio, cuando todavía no estaba muy enganchado (me contentaba con 2 o 3 comics al mes), ponía los comics en una balda del cuarto en horizontal. De tal forma que no se estropearan. Es que en vertical, al ser pocos y todos en formato comic-book de 24 páginas.


De aquella época a ahora mi templo friki de comics ha cambiado mucho. Os detallo las épocas por las que ha pasado.

Cuando empecé a acumular algún comics más, parte de los comics los puse en vertical en la balda y los que estaban en horizontal hacían de tope para que los que estaban en vertical. Pero de forma inevitable, al de un tiempo, llené toda la balda. Ahora había que espabilarse para buscarse más sitio.

Para ello empecé a hacer limpieza de otras baldas mías (compartía la habitación con mi hermano). Así logré hacer sitio y colocar más comics. Esta operación la repetí varias veces en varios años. Para estas alturas ya estaba completamente enganchado a los comics y mi compra era más compulsiva. Bueno era tan compulsiva como lo que me dejaba la paga.

Pero el espacio en las baldas es finito. ¿y que haces cuando las baldas están llenas de lado a lado? Pues pones tu imaginación a funcionar. En ese momento descubres que entre la parte de arriba de los comics y la balda de arriba queda un hueco. Así que empiezas a poner comics en horizontal sobre los que tienes en vertical. Pero esta solución ya sabes que va a durar poco. Además te encuentras con la dificultad de tener diferentes tamaños de comics, el antiguo tamaño de forum y el nuevo formato comic-book.

Pero esto llega a un momento en el que no cabe ningún comic en ninguna balda. Además tienes a tu hermano mosqueado por todo lo que ocupan tus comics y porque lo estás arrinconando (ya podría es engancharse a los comics y contribuir con más espacio y reparto en la compra de comics). Tampoco falta tu madre que hace tiempo te dice que qué haces leyendo comics y que tienes el cuarto como una leonera ¡que no hay quien quite el polvo! A lo que respondes ¡Pero si no hay sitio para que se pose el polvo! La solución a esta situación ya la sabes. Tienes que exiliar parte de tus comics fuera del cuarto. Más bien fuera de casa. Para ello recurrí a meterlos en cajas (de las de paquetes de 500 folios) y bajarlos al camarote (bien metidos en bolsas de plástico por si acaso)

Ese exilio me producía mucha pena. Pensaba en la cantidad de cosas que les podrían pasar a mis comics en ese lugar. Por eso, me dediqué a pensar aún más (con las pocas neuronas útiles que me dejaba la carrera) y descubrí que encima de los armarios de la habitación, retirando cosas podrían poner las cajas que había dejado en el trastero. Pues dicho y hecho. Siguiendo esta política conseguí colocar 10 cajas encima de los armarios.


Y aquí acabo la primera parte del post. Mañana seguiré con la conclusión de mis quehaceres con los comics y su almacenamiento.