miércoles, 13 de abril de 2011

Relecturas añejas: El Hobbit

Cuando tenía unos quince años leí por primera vez El Hobbit. Me acuerdo que esa vez disfruté mucho de su lectura. Más de veinte años más tarde, hace unas semanas volví a meterme en su lectura. Con más madurez, con muchas más lecturas a mis espaldas, volví a probar este gran libro. Ha sido mi libro de mesilla durante este tiempo.

Su relectura no me ha defraudado. Es una aventura muy orientada a adolescentes, por el estilo de escritura, por su frescura y porque tiene todos los buenos ingredientes de una aventura. Lo personajes son tridimensionales, sus descripciones de lugares y situaciones son buenas y dinámicas.

A pesar de que puede ser una lectura más juvenil y el guión es bastante sencillo y previsible, he disfrutado de su lectura. No tanto como cuando tuve quince años pero, a pesar de saber de antemano la historia, lo he disfrutado.

Nunca es tarde para volver a probar esas lecturas de las que disfrutamos hace muchos años. Me parece que dentro de poco voy a tener que volver a leer Rebelión en la granja.